Los del Si al TLC le robaron la idea de los corazones a sus opositores, hicieron mantas y crearon una serie de anuncios televisivos sobre el conflicto entre los corazones del SI y del NO; pero los del NO al TLC se adelantaron y crearon el final a dicha serie publicitaria. “Ladrón que roba a ladrón…”. El final de los corazones dura 1:50 min.